No era la felicidad, era sólo una tregua.
¿Qué demonios hago yo? Nada, sólo soy un idiota con ruido en la cabeza.
El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio.
El suelo que pisamos parece muy firme, pero, a la que pasa algo, se te derrumba de golpe. Y a la que te hundes, sanseacabó. Luego lo único que te queda es vivir sola en el mundo de abajo, entre tinieblas.